Nuestra historia
Antes de vestir mujeres, Mimiya Morell vestía hogares.
Mucho antes de que existieran nuestros conjuntos, pijamas y colecciones de lencería, existía un pequeño taller donde se confeccionaban cortinas, manteles, acolchados, fundas de colchón y prendas textiles para familias de toda la región.
Todo comenzó con Nancy Shirley Morelli, a quien todos conocían simplemente como Mimiya.
Con paciencia, dedicación y una máquina de coser, construyó mucho más que un taller: creó una forma de trabajar basada en el compromiso, la calidad y el amor por cada detalle.
Durante años, miles de productos salieron de sus manos.
Pero lo más importante no fueron las prendas.
Fue el oficio.

Ese conocimiento que se transmite de generación en generación y que no se aprende en libros, sino compartiendo horas de trabajo, errores, aprendizajes y pasión.
Cuando llegó el momento, su hija tomó la posta y mantuvo vivo el taller familiar.
Las máquinas siguieron funcionando.
Los moldes siguieron creciendo.
Y el nombre Mimiya siguió presente.

La pandemia que cambió nuestro rumbo
Como a muchas familias argentinas, la pandemia nos obligó a reinventarnos.
Fue entonces cuando surgió una idea que terminaría cambiando la historia de nuestra marca para siempre.
¿Y si empezábamos a fabricar lencería?
Lo que comenzó como una prueba rápidamente se convirtió en una pasión.
Descubrimos que podíamos combinar toda la experiencia textil acumulada durante décadas con diseños pensados para acompañar a mujeres reales.
Mujeres que buscan sentirse cómodas.
Mujeres que buscan verse lindas.
Mujeres que necesitan prendas que se adapten a su cuerpo y no al revés.
Así nació la nueva etapa de Mimiya Morell.

Tres generaciones unidas por una misma pasión
Hoy Mimiya Morell es mucho más que una marca de lencería.
Es la historia de una abuela que comenzó cosiendo para su comunidad.
Es la historia de una madre que mantuvo vivo un taller durante años.
Y es la historia de una hija que decidió llevar ese legado un paso más allá.
Cada conjunto que diseñamos, cada puntilla que elegimos y cada prenda que sale de nuestro taller lleva detrás décadas de experiencia, esfuerzo y amor por lo que hacemos.
Porque cuando comprás en Mimiya Morell no estás comprando una prenda fabricada en serie.
Estás llevando contigo una pequeña parte de una historia familiar que sigue creciendo todos los días.

Del taller al shopping
En 2023 dimos un paso importante con la apertura de nuestro primer showroom en Paraná.
Y en junio de 2025 cumplimos uno de nuestros mayores sueños: abrir nuestro primer local comercial en Shopping Recoleta, en Santa Fe.
Ese espacio representa años de trabajo, aprendizaje y crecimiento.
Pero seguimos siendo los mismos.
Seguimos diseñando y confeccionando nuestras prendas en nuestro propio taller.
Seguimos cuidando cada detalle.
Y seguimos creyendo que las mejores historias se construyen puntada a puntada.

El futuro
Hoy confeccionamos lencería, maternidad, pijamas, talles especiales, prendas para niñas y algunas producciones de blanquería que mantienen vivo el origen de nuestra marca.
Pero nuestro verdadero objetivo va mucho más allá.
Queremos demostrar que la producción local tiene valor.
Que los oficios merecen continuar.
Y que una empresa familiar puede crecer sin perder su esencia.
Porque mientras haya alguien dispuesto a coser, crear y soñar, la historia de Mimiya Morell seguirá escribiéndose.

